Papaya Imprimir
Alimentos
Escrito por olguita   

Destaca por su riqueza en vitamina C (tiene 10 veces más que la naranja y 5 veces más que el kiwi) y por sus abundantes betacarotenos, por lo que resulta una excelente fruta antiedad llena de antioxidantes. Pero como esas cualidades también las poseen muchas otras frutas de consumo frecuente en nuestro país, deberíamos habituarnos a comer papaya por sus propiedades digestivas únicas.

El papayo

El árbol de la papaya puede alcanzar hasta 10 metros de altura, tiene un solo tronco delgado y recto (verde cuando es jove y beige cuando es adulto). Sus grandes hojas dentadas penden del tronco gracias a un tallo tubular que mide de 50 cm a 1 metro. Sus flores varían del blanco al amarillo. La fruta es ovalada, y tanto su pulpa como la cáscara pueden ser amarillas o de un color rojo anaranjado. Las semillas son negras y están envueltas en una membrana transparente.

La papaya pertenece a la familia de las Caricáceas y es originaria de los trópicos americanos, especialmente de la cuenca amazónica, el Caribe y Centroamérica. Actualmente se cultiva en los climas tropicales de todo el mundo. Los mayores exportadores son Brasil, Méjico, Tailandia y Kenia.

Se cultivan y comercializan hasta 50 variedades de papaya, pero las más frecuentes en nuestros mercados son:

  • Golden: pequeña, de entre 350 y 600 g
  • Solo Sunrise o hawaiana: con forma de bombilla y de excelente sabor
  • Papayón: de tamaño variable, de 1 a 5 kilos, forma cilíndrica y pulpa rojiza.

Papaína

Es similar a la pepsina, una enzima que tenemos de forma natural en nuestro jugo gástrico. Ayuda a digerir mejor las proteínas y a equilibrar el vaciado gástrico durante la digestión, evitando también la acidez y la acumulación de toxinas. Pero además de destacar como una estimulante digestivo, la papaína también resulta un potente antinflamatorio.

Carpaína

La otra sustancia mágica de la papaya, es un alcaloide que, unido a la papaína, actúa sobre el líquido biliar, facilitando la digestión de las carnes y otras comidas pesadas y mejorando el proceso de digestión. Pero a este alcaloide los expertos también le han otorgado otra importante función: mejora los casos de insuficiencia cardíaca y es muy útil en las crisis de taquicardia.

Papaya fermentada

Una forma de beneficiarse de las propiedades digestivas y antioxidantes de la papaya todo el año es tomándola en forma fermentada, ya que de esa manera se aumentan sus propiedades. La fermentación favorece la actividad de las enzimas proteolíticas incrementando así los beneficios digestivos de la papaya. En el mercado dietético se pueden encontrar distintos preparados alimenticios a base de papaya fermentada, sola o combinada con otras frutas de efectos digestivos.

En los últimos años la papaya se hizo muy popular como remedio papal. El científico Lux Montagnier (conocido por ser el codescubridor del virus del sida) le recomendó al papa Juan Pablo II seguir un tratamiento con extracto de papaya fermentada para aliviar los síntomas del Parkinson que sufría. En este caso, eran los antioxidantes, abundantes en la papaya, los que ejercían el efecto curativo. Lo que buscaba Montagnier era contrarrestar la oxidación de las proteínas cerebrales añadiendo antioxidantes a la dieta del Papa a través de la papaya fermentada. Y, efectivamente, la papaya es muy rica en antioxidantes y por ello resulta muy recomendada para prevenir el envejecimiento prematuro, el deterioro mental, el cáncer y otros problemas degenerativos.

Papaya madura

Para beneficiarse de las bondades de la papaya, la fruta debe estar bien madura (ni verde, ni pasada), ya que pierde sus cualidades, sobre todo la acción de la papaína. Para consumirla, también es preferible hacer unos cortes superficiales verticales a la fruta con un cuchillo para que elimine su resina y dejarla reposar 1 hora, ya que puede resultar indigesta o saber amarga al paladar. Después de esto se pela y se sirve.