Lota nasal
Escrito por olguita   

La lota es un recipiente que se utiliza para la limpieza y la higiene nasal y se utiliza desde hace miles de años en ejercicios de purificación practicados por los yoguis de India y Tibet. Con ella podemos limpiar la nariz, los compartimentos nasales y los senos craneales.

La ducha nasal con la lota es una técnica rápida, eficaz y sencilla que proporciona confort y bienestar, y que le ayudará a restablecer su salud de forma natural. Además, carece de contraindicaciones.

 

Historia de la lota

Los ejercicios de limpieza de las mucosidades se practicaban con la lota nasal en numerosos ashrams del Himalaya desde hace miles de años.

Durante su estancia en Oriente, entre 1967 y 1970, el Dr. Caycedo se interesó por el efecto psicosomático de las duchas nasales con la lota y su aplicación en medicina. En un curso de sofrología destinado a los otorrinolaringólogos, Caycedo solicitó al Dr. Campmajo que procediera a una rigurosa investigación científica sobre las aplicaciones terapéuticas de la lota nasal.

Durante siete años, el Dr. Campmajo experimentó con la lota sin encontrar contraindicaciones. Publicó varios estudios sobre sus investigaciones, especialmente en los "Anales del Hospital de Santa Cruz y San Pablo" de Barcelona (enero y febreo de 1972). También comunicó sus observaciones en dos congresos mundiales de sofrología médica (1970 y 1975).

Campmajo llegó a la conclusión de que la limpieza natural e higiénica realizada con la lota mejora las funciones de las fosas nasales, entre las cuales cita: "las funciones respiratoria, olfativa, gustativa, auditiva, de fonación, de humidificación, de drenaje lacrimal, de recalentamiento, de defensa o protección, de filtro, de vehículo de los medicamentos...".

Además de estas diversas funciones, el Dr. Campmajo piensa que la práctica de la ducha nasal con la lota permite añadir otra, a la cual se propone llamar "acción liberadora". Esta función está caracterizada por un estado especial de la conciencia con las siguientes vivencias: respiración más fácil, cabeza más libre y una visión de las cosas más optimista.

Indicaciones de uso

Utilizada con asiduidad, ayuda a contrarrestar los efectos de la contaminación, el polvo y el polen. La lota está especialmente indicada par las personas con asma, alergias y otros problemas respiratorios.

Si siente molestias respiratorias, si tiene la nariz tapada o seca, si moquea, si nota pérdida de olfato, si ronca, si padece de insomnio o sinusitis, la lota le proporcionará un alivio extraordinario y le ayudará a superar sus problemas de salud. Basta una pequeña sesión de no más de cinco minutos que puede llevarse a cabo en el lavabo o en la ducha.

La lota regula las funciones secretorias y neurovegetativas de la mucosa nasal, favorece la respiración, reequilibra los circuitos pránicos, regula las energías vitales, proporciona descanso y relajación.

Preparación

Llene la lota hasta el cuello del recipiente con agua templada, a una temperatura entre 34 y 38 ºC, y disuelva en ella 1,5 o 2 gramos de sal marina (media cucharadita rasa por cada 200 cl de agua).

La aplicación no debe producir ninguna sensación desagradable; si fuera así, se aconseja realizar una nueva preparación, pues esto significa que la cantidad de sal es excesiva o deficiente, o bien que la temperatura del agua es incorrecta.

Cómo usarla

Una vez llena la lota con agua templada y sal marina, introduzca con suavidad el pitorro anatómico en un orificio nasal inclinando lentamente la cabeza hacia un lado y ligeramente hacia delante.

Deje que el orificio nasal se llene, manteniendo la respiración. Cuando esté lleno, un chorrillo de agua debe salir naturalmente por el otro orificio nasal, gracias a la presión del agua contenida en el recipiente. Vierta así la mitad del contenido de la lota y repita la operación con la otra mitad por el otro orificio. Durante este proceso, la boca debe estar ligeramente abierta para facilitar la respiración.

Después, para expulsar el líquido que queda en las fosas nasales, suénese inclinando la cabeza hacia delante, luego hacia los lados. Para terminar esta expulsión, inspire por la boca y sople muy fuerte por la nariz, inclinando la cabeza hacia delante, después hacia los lados y por último, hacia atrás.

Todo este proceso no debe durar más de cinco minutos. Por último, se recomienda practicar algunos minutos de concentración o de relajación, de pie o sentado, con el fin de percibir mejor las sensaciones subjetivas al final del proceso.

La ducha nasal con la lota se puede llevar a cabo una vez por día o incluso 2 o3 veces diarias en caso de catarro muco-purulento. Se utiliza preferentemente al despertar y en ayunas, salvo que se pretenda combatir el insomnio o los ronquidos, en cuyo caso es preferible realizar la ducha antes de acostarse.